CRÓNICA | Una venganza y un sueño por cumplir 

Hoy, un domingo de abril, se pedía a voces un partido de fútbol, pues el tiempo acompañaba. En un día soleado de primavera en Madrid, los aficionados tanto locales como visitantes empezaron a poblar las gradas del feudo merengue. Una vez todo estaba preparado, a las 16:00 comenzó a rodar la pelota en la capital. 

La primera ocasión de la tarde la tendría el equipo local. Una jugada muy bien construida por el Real Madrid Castilla finalizó en un centro de Cuenca para Nico Paz, el cual remató de cabeza contra la portería con dificultades. 

El conjunto liderado por Raúl González Blanco “El Eterno Capitán” proseguiría insistiendo sobre el campo visitante. Una jugada a balón parado cerca del área golpeada por Nico Paz fue bloqueada por la zaga blanquiverde; aunque el rebote lo cazó el capitán local, el cual se sacó un zapatazo a puerta. Afortunadamente, estuvo atento Carlos Marín para bloquear su chut. 

Y es que, era tal la fuerza con la que el filial merengue comenzó el partido que el Córdoba no gozaría de la primera clara ocasión hasta el minuto catorce. Un saque de esquina votado por Kike Márquez llegó a la cabeza de Lapeña. El logroñés, remató con fuerza el esférico, pero no pudo ver puerta. 

Una vez cumplidos los primeros veinte minutos, el conjunto califa sufrió un serio toque de atención de la mano de los locales. Un disparo de David González se estampó contra el travesaño, llegando a botar en la misma línea de la portería. A los dos minutos, sería Nico Paz el que volviese a probar fortuna desde lejos. Sin embargo, su tiro acabó en manos del meta almeriense.  Y es que, los primeros veinticinco primero minutos de juego podrían resumirse en un asedio al equipo visitante. Era una constante lluvia de tiros sobre la portería de Carlos Marín. Asimismo, se observaba a un Córdoba incómodo, sufriendo por intentar avanzar desde su campo. 

Superada la primera media hora de juego, parecía que, tras las pequeñas pausas, había cambiado la dinámica de juego. De nuevo Lapeña probaría fortuna con la cabeza; aunque su cabezo se perdería por encima de la portería de Lucas Cañizares. 

Al filo del descanso, el equipo de casa gozó de la ocasión más clara hasta el momento, pues una sucesión de pases dejó solo a Nico Paz; pero allí estaría el guardameta, con un poco de ayuda de la defensa, para evitar el primer gol. Entonces, tras algún que otro aviso del equipo vikingo, el colegiado envió a ambos conjuntos a vestuarios con un resultado de cero a cero en el marcador. 

Tras el periodo de descanso, parecía como si no hubiese cambiado el guion del partido: monólogo del equipo local; pues por las botas de Álvaro Rodríguez pasaría la primera ocasión del segundo tiempo; al igual que por los guantes de Carlos Marín ocurrirían la primera parada de la segunda parte. 

Al poco de cumplir la hora de partido, uno de los equipos conseguiría abrir la lata goleadora. El menos esperado, el más listo de la clase, José Manuel Calderón, entraría sin pensárselo dos veces al área local tras ver el centro del Kuki Zalazar para enviar el esférico al fondo de las mallas. 

El gol visitante, hizo pensar al equipo dirigido por Iván Ania en lo que había en juego, pues antes de este partido el Castellón había ganado su partido y volvería a agrandar las diferencias respecto al conjunto califa.  A pesar del tanto encajado, el conjunto de Raúl se recompuso, y al poco tiempo, se quedó cerquísima de igualar el partido de nuevo. Sería de nuevo David González, cuyo disparo llegó a ser cantado como gol por la afición. 

Con la misma actitud, la agrupación madrileña siguió peleando por igualar el encuentro. El recién entrado Víctor Muñoz puso un centro a la olla, pero allí estaría el autor del gol para desviarlo. Aunque, el rechace, lo cazó De León. No obstante, el Córdoba tiene en sus filas a uno de los mejores porteros de la categoría, y así lo demostraría con una gran parada para mantener la portería imbatida. 

La expulsión del capitán blanco derrumbó al conjunto local, y una muestra del declive fue el penalti provocado por Marvel. Entonces, desde los once metros, Alberto Toril pudo reencontrarse con el gol y dedicárselo a su madre, fallecida recientemente. 

El estadio madrileño, se transformó en un tanatorio, excepto por la zona de aficionados visitantes. Dentro de la hinchada blanquiverde, la cual siempre anima en todas partes, había una fiesta rara vez vista en este grupo. Era una sensación de júbilo la que inundaba los corazones de toda la afición cordobesa. 

Sin embargo, los merengues aún no habían dicho la última palabra, y tuvieron una serie de ocasiones con las que darle un picante al partido. En una de ellas, un centro de Nico Paz llegó a la cabeza de un delantero que no pudo rematar cómodamente. 

Entonces, una vez cumplido el tiempo de descuento, el árbitro dio por concluido el encuentro que deja al Córdoba igual que como empezó la jornada, a cinco del líder. 


0 – Real Madrid Castilla: Lucas Cañizares (P), Carrillo (Rafael Obrador, 80′), Marvel (Edgar Pujol, 80′), Mario Martín (C), Theo Zidane (Víctor Muñoz, 67′), Álvaro Rodríguez, Nico Paz, David González (E. Aparicio, 80′), Asencio, Lorenzo y Cuenca (De León, 67′). 

2 – Córdoba CF: Carlos Marín (P), Calderón, Lapeña, Álex Sala (Isma Ruiz, 72′), Kike Márquez (C) (Toril, 72′), Zalazar, Martínez (Mati Barboza, 63′), A. Mendes, (Leiva, 81′) Albarrán, Diarra y Carracedo (Simo, 81′). 

Árbitro: Ruiz Álvarez (comité asturiano). Amonestó al local Mario Martín (40′ y 74′) y al visitante Isma Ruiz (94′). 

Goles: 0-1 (59′) Calderón, 0-2 (78′) (PEN) Toril. 

Incidencias: encuentro correspondiente a la trigésimo primera jornada del grupo II de la Primera Federación, disputado en el Estadio Alfredo Di Stéfano. 

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