CRÓNICA | Los errores pasan factura

El Córdoba CF saca un empate que sabe a poco en uno de los campos más complicados de toda la Primera Federación. Más de medio millar de cordobesistas alentaron a su equipo en La Rosaleda

Málaga CF y Córdoba CF protagonizaron el partidazo de la jornada 11 de Primera Federación con un empate que no deja contento a ambos conjuntos. Ambiente de otra categoría, encuentro apasionante en todos los aspectos pero no fue el resultado que esperaba el conjunto de Iván Ania que vio como, en los últimos instantes del encuentro, se le escapó la victoria.

Arrancaron los blanquiverdes a mover el esférico en La Rosaleda. Los visitantes, fieles a su estilo de juego, no desistieron pero eran conscientes de que el rumbo lo llevaría el conjunto de Sergio Pellicer. Sería Kevin Medina el encargado de poner a prueba a Carlos Marín con un golpeo desde el borde del área, consumándose así la primera ocasión para el Málaga CF. Poco después, una falta peligrosa a unos tres metros de la frontal del área cordobesista, era despejada con la testa por un defensor forzando el tercer saque de esquina para el conjunto malaguista cuando apenas se había jugado un cuarto de hora de partido. Había despertado el cuadro malaguista que igualaba la lucha por hacerse con el control del partido y romper la igualada inicial.

Sin embargo, los blanquiverdes no se quedarían de brazos cruzados. Alberto Toril gozaría de su primera ocasión del encuentro tras un centro exquisito de Kuki Zalazar que el ariete mallorquín no llegó a enganchar. A partir de aquí, el encuentro dio un cambio de manual y fueron los de Ania quienes dieron un paso adelante en el encuentro. Primero Diarra, cuyo centro acabó en las manos de Alfonso Herrero; luego Isma Ruiz, que probó fortuna desde la distancia y no estuvo acertado y, por último, Toril que volvió a tener el primer tanto en el encuentro con un remate libre de marca tras un centro marca de la casa de Kuki.

Con un Córdoba volcado al ataque y un ambiente que apretaba a medida que transcurrían los minutos, se adelantaban los blanquiverdes en el tramo final del primer tiempo. Un rechace de la zaga del conjunto local recaía sobre las botas de Carracedo que, con un centro medido al corazón del área pequeña, encontraría a un Simo necesitado por el gol y, con fortuna, anotaría el primer tanto del encuentro a escasos minutos de finalizar el primer acto. Sin tiempo para más, Marta Huerta mandaba a los jugadores a vestuarios.

Ya en la segunda mitad, sin cambios hasta el momento en ninguno de los dos conjuntos, le tocaba fajarse a los locales en busca del tanto del empate. Los visitantes no desistieron en el intento de ampliar la ventaja en el marcador y, el propio Simo, encaraba a su par para acabar con un golpeo entre los tres palos que atraparía sin problema el meta local. Minutos después, otra vez Toril pudo mandar el balón al fondo de la red pero su remate acabó alejándose del arco que defendía Alfonso Herrero.

Recien rebasado el primer cuarto de hora de la segunda mitad, disponían los blanquiverdes de dos grandes ocasiones para ampliar el marcador. La primera tras un error en la salida de balón de Einar que entregaba el balón a un contrario, pero lograba rehacerse para evitar el tanto de los blanquiverdes. La segunda, en un centro de Carracedo desde la línea de fondo que no acertaba a rematar Simo en la mismísima línea de gol.

Respondían los de Sergio Pellicer con dos grandes ocasiones de peligro. Primero Calderón ante un disparo de Nelson Monte, cuando ya se cantaba en la grada el gol y posterior un remate que salió por encima de la portería del meta almeriense. Con continuas idas y venidas de ambos equipos, se producían los cambios que daban un plus de frescura al partidazo de la jornada.

Con el partido inmerso en los minutos que no gustan a ningún entrenador, tuvo Carracedo en sus pies el segundo tanto cuando el choque entraba en su último cuarto de hora de juego, pero su disparo se marchaba rozando la cepa del poste derecho de Alfonso Herrero. Hasta dos ocasiones clarísimas, la segunda con un autentico paradón del meta local ante un cabezazo a bocajarro de un jugador blanquiverde, hacían presagiar lo peor para los malaguistas, justo antes de que lograran el tanto del empate tras una contra con los blanquiverdes buscando la sentencia.

Ya en el tramo final, una Rosaleda a reventar acompañó a su equipo hasta el final y sería Haitam quien devolvería las tablas al marcador. Roberto mandó un centro al corazón del área y el marroquí marcaba a placer para imponer el empate en el encuentro. Ya en el 90 y con la expulsión de Einar, la colegiada señalaba el final del partido con un empate ilusionante sí, pero quizás el desenlace pudo haber sido diferente.

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